Retiros corporativos · Guía

Offsites y retiros de liderazgo cerca de Bogotá: El Portillo, Tominé y La Tartaria

Por Chef Andrea·4 min de lectura·ES · EN
Guía para planear un offsite de liderazgo cerca de Bogotá: comparamos Club Náutico El Portillo (Tominé) y La Tartaria como sedes para retiros con alma.

Hay una razón por la que las mejores decisiones de una empresa casi nunca nacen en la sala de juntas de siempre. El equipo directivo necesita distancia física para tomar distancia mental: salir del edificio, del tráfico, de las notificaciones, y encontrar un lugar donde la conversación pueda respirar. A menos de una hora de Bogotá, entre el embalse de Tominé y las montañas de Cundinamarca, existen dos escenarios muy distintos para lograrlo: Club Náutico El Portillo y La Tartaria. Ninguno es mejor que el otro en absoluto; cada uno cambia la energía del grupo de una manera distinta, y elegir bien es la mitad del trabajo de planear un buen offsite.

Qué hace bueno a un retiro de liderazgo

Antes de hablar de sedes, vale la pena nombrar lo que realmente importa cuando un equipo directivo sale a pensar en grande. No es el catering elegante ni la vista bonita, aunque ayudan. Es la estructura de la experiencia.

  • Un cambio real de entorno, no una sala de reuniones con mejor luz.
  • Tiempo diseñado: bloques de trabajo, bloques de silencio y bloques de conexión humana, no una agenda corrida de nueve a cinco.
  • Una actividad física o sensorial que saque a las personas de su rol jerárquico habitual.
  • Comida que se sienta cuidada, no catering de evento corporativo genérico.
  • Un cierre que dé espacio para que lo conversado se sienta con acuerdos, no solo con buenas intenciones.

Con eso claro, la pregunta ya no es "¿dónde reservamos?" sino "¿qué necesita este equipo en este momento del año?".

Club Náutico El Portillo: agua, viento y enfoque

El Portillo, sobre las aguas del Tominé, tiene algo que pocas sedes corporativas logran: una instalación pensada para reuniones serias que, al mismo tiempo, tiene el agua a un costado. Las salas funcionan para presentaciones, planeación estratégica o sesiones de trabajo largas, y cuando el grupo necesita salir de la mesa, el club de vela está ahí mismo. Una tarde de navegación —incluso para quienes nunca han tocado un timón— tiene un efecto casi inmediato en la dinámica de un equipo: exige atención, coordinación y silencio compartido, tres cosas que rara vez ocurren en una oficina. Para retiros que necesitan mantener un pie en lo operativo mientras sueltan el otro, El Portillo ofrece ese equilibrio: agenda formal en la mañana, viento y agua en la tarde. Si el offsite incluye una cena de cierre memorable, también es posible coordinar una experiencia sobre el embalse con Sailing Hotai, o una velada frente al agua en Club Náutico Hansa, para que la última noche quede tan bien planeada como la primera sesión de trabajo.

La Tartaria: tierra, caballos y pausa

Si El Portillo invita a enfocar, La Tartaria invita a soltar. Es una finca en Tena, rodeada de montaña, donde el ritmo lo marca el caballo y no el reloj. Para equipos que llevan meses en modo urgencia, cabalgar en grupo —aunque sea por un par de horas— tiene un efecto de reseteo que ninguna presentación en PowerPoint logra. La experiencia de siembra de árboles añade una capa que muchos líderes valoran especialmente hoy: una actividad tangible, colectiva y con sentido, que el equipo puede señalar después como algo que hicieron juntos y que sigue ahí. La Tartaria funciona mejor para la parte del offsite dedicada a reconstruir confianza, alinear valores o simplemente dejar que las conversaciones incómodas ocurran caminando, en vez de sentados frente a frente. Y para equipos que quieren cerrar el día con algo restaurador, una parada en los baños termales de Club Duchi, en La Calera, es un complemento natural en la ruta.

Cómo elegir entre las dos

La pregunta que suelo hacerle a un equipo directivo antes de recomendar una sede es simple: ¿qué necesitan más ahora, claridad o descanso? Si el objetivo es planeación estratégica, definición de objetivos del próximo año o una decisión difícil que requiere concentración, El Portillo da el marco correcto. Si el objetivo es reconectar como equipo, sanar tensiones acumuladas o simplemente parar después de un año exigente, La Tartaria cumple mejor ese propósito. Muchos de los retiros que más funcionan, de hecho, combinan ambos: un día de trabajo formal junto al agua y un día de naturaleza y pausa en la finca.

Diseñar un offsite que realmente mueva algo en un equipo —no solo que los saque de la oficina por un día— es justamente el trabajo que hacemos en Encuentro. Si tu equipo directivo necesita ese espacio, escríbenos y armamos juntos la experiencia, desde el primer punto de la agenda hasta el último brindis.